sábado, 15 de junio de 2013

INVENTARIO




Tenemos el don de no estar al acecho;

árboles caídos que no hicimos leña.

Tenemos nostalgia de usar santo y seña

y de no ser dignos de lo que se sueña.



Yo tengo la marca, Caín en mi frente,

vos tenés el ángel de ser lo que quieras:

vestirte de invierno en plena primavera,

conjugar los versos de Bequer o de Vega.



Tenemos anhelos tan espirituales

que obviamos la bronca, el llanto y el miedo.

Quizás temas nunca encuentres consuelo

quizás algún día no seas mi desvelo.



Yo me sé el derecho a tirar primero,

la piedra que insulte a todo soberano.

Lo haría sin culpa, ni esconder la mano,

lo haría por justo, por noble y en vano.



Callado en penumbras, tengo mil motivos

para no mostrarte cual es mi condena.

Tu nombre amotina la sangre en mis venas,

ambos merecemos laureles y olivos.



Juan Mario Leivas