lunes, 7 de enero de 2013

RECÍPROCO


"No hay nostalgia peor,
que añorar lo que
nunca jamás sucedió"
Joaquín Sabina
 
Írrito, nulo y disuelto

se hallaba mi corazón,

hasta que oíste el rumor

de lo que había resuelto.

Gracias por que me has devuelto

más que aprecio y dignidad.

Y para colmar verdad

te expreso este juramento:

"gritaré a todos los vientos

que te amaré sin piedad".

 

Evidenciando cordura

sueño cotidianamente

ser tu príncipe valiente

condenado a desventura.

Pero, por tu alma pura

mutare en ser persistente;

y así contra la corriente

conseguiré con valor

lo que merecés de amor

te obsequiaré gentilmente.

 

Ver tu imagen día a día

también pensar, sin exceso

que eres mucho más que eso:

"sos lo que nunca hallaría".

Tu sonrisa no valdría

el peso de tu bondad

y así, hallar la igualdad

que no vi en el firmamento

borraremos el tormento

de vivir en soledad.

 

Verbalizar el futuro

y vivirlo plenamente

sería tan simplemente

sería bello, seguro.

Separar rancio de puro

para poder florecer

y orgullosos obtener

la energía más divina

ya nostalgio la rutina

que merecemos tener.

 

Acepto ser invisible

yo se guardar tu secreto

y al mismo tiempo prometo

tocar tu alma sensible.

Se que todo es posible

solo es cuestión de intentar.

Soñar la felicidad,

justo es que yo lo diga:

"mañana, querida amiga

tendremos más que amistad".

Juan Mario Leivas
05-Enero-2013

BESO

 


Quiero decirte que ya me has besado.
 
Que has tejido con cautela y con sigilo

ese tenue y aún muy lábil dorado hilo

que enhebra almas en el hoy y en el pasado.

 

Quiero decirte que ya me has besado,

me dirás: ¿en otra vida o existencia?

Es posible, nunca ello he negado con vehemencia.

Lo que afirmo es más concreto y comprobado.

 

Cuando escucho tu palabra entusiasmada,

cuando me oyes hablar ilusionado,

cuando directo a nuestras almas hemos mirado...

...se que me ha besado tu azul mirada.

 

Juan Mario Leivas
06 - Enero - 2013



REGRESO

 
Venir

con el pulso firme y también la mirada

con el ego marchito y la bronca tibia

con el pasado extinto y un porvenir en blanco



Llegar

con la guardia baja y las manos vacías

con la cara llovida y las neuronas sudorosas

con los dedos sin anillos, el alma sin alhajas

y la certeza de la duda en tu respuesta negativa.

 
Te vas

después de verterme tu ayer de soledad

de recargos prematuros y de culpas olvidables

después de halagarnos viéndonos extraños

tan indistintos, tan símiles en los ayeres de hoy

y en los “te quieros” de mañana.

 
Nos vemos,

en otra espera de alma translúcidas

en otro viaje somnoliento de regreso

donde te veía florecer en la penumbra,

         desenvolviendo tu corola de pétalos carnosos

         y tu alma de mirada azul.

 
Nos vemos,

y contraigo el padecer

         de la certeza de la duda de tu respuesta positiva.

 

Juan Mario Leivas