sábado, 15 de junio de 2013

INVENTARIO




Tenemos el don de no estar al acecho;

árboles caídos que no hicimos leña.

Tenemos nostalgia de usar santo y seña

y de no ser dignos de lo que se sueña.



Yo tengo la marca, Caín en mi frente,

vos tenés el ángel de ser lo que quieras:

vestirte de invierno en plena primavera,

conjugar los versos de Bequer o de Vega.



Tenemos anhelos tan espirituales

que obviamos la bronca, el llanto y el miedo.

Quizás temas nunca encuentres consuelo

quizás algún día no seas mi desvelo.



Yo me sé el derecho a tirar primero,

la piedra que insulte a todo soberano.

Lo haría sin culpa, ni esconder la mano,

lo haría por justo, por noble y en vano.



Callado en penumbras, tengo mil motivos

para no mostrarte cual es mi condena.

Tu nombre amotina la sangre en mis venas,

ambos merecemos laureles y olivos.



Juan Mario Leivas

lunes, 18 de febrero de 2013

TEORÍA DEL CAOS

 
Si esa tarde no me hallara en la vereda
ignorando que era el frente de tu casa.
Si ese día a esa hora, ese minuto
justo cuando autos, gente y mundo pasa.
Si no hubieses advertido mi presencia
y distraído mi lectura y mi arrogancia.

Si esa tarde de excepción, por ser invierno,
un ilógico calor tan agobiante
no me hubiese compelido a la vereda
y no hubiese propiciado el hallarte.
Por la causa que ignoramos del destino
destinados nuestros ojos a encontrarse.

Si esa hora, ese minuto, ese segundo
yo no hubiese atinado al acercarme
y promover el nuevo encuentro de estos mundos
con aquel dudoso beso que fui a darte.

Un pequeño movimiento de tus labios
esa tímida sonrisa que esbozaste.
La alegría mal oculta en tus ojos
en los cuales toda mi alma reflejaste,
permitiendo el comienzo del cariño
que dos almas solitarias deben darse.

Si esa tarde, por error, por desatino
yo no hubiese interpretado aquel lenguaje
tan antiguo y tan sabio como sublime
tan esquivo, tan fácil de equivocarse.
Aquel lenguaje mudo que permite
la mirada de los que quieren amarse.


Juan Mario Leivas

Fotografías ilustrativas de Delfina Milder


sábado, 16 de febrero de 2013

REENCUENTRO



(SONETO)

En desértica calle, fría tarde
intentaba nuevas rimas por olvido.
Recordando aquellos ojos, mal herido
y deseando otra mirada, rescatarme.

Y ya sea por casualidad o causa
el destino nos cruzó desprevenidos.
A tu recuerdo le di por bienvenido...
a mi reciente pasado, una pausa.

Bien es cierto necesito remembranzas
que trasmuten la nostalgia en esperanzas.
Tan inmensos pueden ser los universos...
eso hace tu reencuentro celebrable.
Dejaré que sea mi alma la que hable
y te agradezca el brote de estos versos.

Juan Mario Leivas

lunes, 7 de enero de 2013

RECÍPROCO


"No hay nostalgia peor,
que añorar lo que
nunca jamás sucedió"
Joaquín Sabina
 
Írrito, nulo y disuelto

se hallaba mi corazón,

hasta que oíste el rumor

de lo que había resuelto.

Gracias por que me has devuelto

más que aprecio y dignidad.

Y para colmar verdad

te expreso este juramento:

"gritaré a todos los vientos

que te amaré sin piedad".

 

Evidenciando cordura

sueño cotidianamente

ser tu príncipe valiente

condenado a desventura.

Pero, por tu alma pura

mutare en ser persistente;

y así contra la corriente

conseguiré con valor

lo que merecés de amor

te obsequiaré gentilmente.

 

Ver tu imagen día a día

también pensar, sin exceso

que eres mucho más que eso:

"sos lo que nunca hallaría".

Tu sonrisa no valdría

el peso de tu bondad

y así, hallar la igualdad

que no vi en el firmamento

borraremos el tormento

de vivir en soledad.

 

Verbalizar el futuro

y vivirlo plenamente

sería tan simplemente

sería bello, seguro.

Separar rancio de puro

para poder florecer

y orgullosos obtener

la energía más divina

ya nostalgio la rutina

que merecemos tener.

 

Acepto ser invisible

yo se guardar tu secreto

y al mismo tiempo prometo

tocar tu alma sensible.

Se que todo es posible

solo es cuestión de intentar.

Soñar la felicidad,

justo es que yo lo diga:

"mañana, querida amiga

tendremos más que amistad".

Juan Mario Leivas
05-Enero-2013

BESO

 


Quiero decirte que ya me has besado.
 
Que has tejido con cautela y con sigilo

ese tenue y aún muy lábil dorado hilo

que enhebra almas en el hoy y en el pasado.

 

Quiero decirte que ya me has besado,

me dirás: ¿en otra vida o existencia?

Es posible, nunca ello he negado con vehemencia.

Lo que afirmo es más concreto y comprobado.

 

Cuando escucho tu palabra entusiasmada,

cuando me oyes hablar ilusionado,

cuando directo a nuestras almas hemos mirado...

...se que me ha besado tu azul mirada.

 

Juan Mario Leivas
06 - Enero - 2013



REGRESO

 
Venir

con el pulso firme y también la mirada

con el ego marchito y la bronca tibia

con el pasado extinto y un porvenir en blanco



Llegar

con la guardia baja y las manos vacías

con la cara llovida y las neuronas sudorosas

con los dedos sin anillos, el alma sin alhajas

y la certeza de la duda en tu respuesta negativa.

 
Te vas

después de verterme tu ayer de soledad

de recargos prematuros y de culpas olvidables

después de halagarnos viéndonos extraños

tan indistintos, tan símiles en los ayeres de hoy

y en los “te quieros” de mañana.

 
Nos vemos,

en otra espera de alma translúcidas

en otro viaje somnoliento de regreso

donde te veía florecer en la penumbra,

         desenvolviendo tu corola de pétalos carnosos

         y tu alma de mirada azul.

 
Nos vemos,

y contraigo el padecer

         de la certeza de la duda de tu respuesta positiva.

 

Juan Mario Leivas

lunes, 5 de noviembre de 2012

MES ONCE


 
Dulce noviembre y continúo…

sin la cabeza en el pecho,

sin ese oído en mi costilla

que me escuche

el pulsante amador.
 
Juan Mario Leivas

POST-CRISIS




Ya pasó el tiempo...
demasiado...
para hablar de ayer...

Yo también recuerdo Montevideo.
Montevideo y las plazas,
Montevideo y la calle serena a la hora de la siesta
Montevideo y el viento gris sobre la rambla
cuando el invierno no es excusa, es motivo
para verte... mar.

Ya pasó el tiempo
el necesario?, el suficiente?
Los aires ya no son tan malos aires
Y se vuelven a abrir las ventanas y los balcones
y podemos ver más allá del límite de nuestra mirada.
Ese que se nos adelanta cuando avanzamos.

Ya pasó el tiempo
demasiado...
y sentimos la estafa en el estómago;
nosotros... solos sus mercados
pero ellos nos saquearon el alma.

Ya pasó el tiempo
y ya no somos lo que amamos.
En vos, la diferencia de tu sur, un atlántico
y dos años de un país que es otro planeta.

En mi, la recompensa de aprender a vivir sin ti

Entre ambos
solo el error
del adiós perpetuo.

El tiempo ya pasó
y ya no necesito respuestas.

Juan Mario Leivas
 

domingo, 28 de octubre de 2012

EL LENGUAJE



Las palabras que te miento cuando odio
las palabras que te grito cuando callo.
Las palabras que enmudecen mi mirada
a tus ojos somnolientos de pasado.
 
Las palabras que arranqué del almanaque
intentando no ser otro entre mortales
que la espera hacia el finito sea eterna
que la vida del futuro sea tarde.
 
Sin palabras me dijeron: "nada vale,
nadie sirve de esperanza, nada esperes.”
Y en imagen transmitieron su mensaje
a la vida que despierta cuando duermes.
 
Pero ansío advertirte que te mienten.
Nos mintieron, asustaron y encerraron
a la sólida confianza de estar solos
porque el hoy aun existe en el pasado.
 
Las palabras que ayer fueron cenizas
las rescato entre lágrimas y escombros;
las pronuncio, las conjugo y verbalizo
pues las cosas solo nacen si las nombro.
 
Las palabras que aún no he conocido
y que pulsan en latencia escondidas,
se preparan a endulzarme la conciencia
saciarán la hipoglucemia de estos días.
 
Las palabras del amor y del cariño
de la rabia, la pasión, rencor y odio,
todas ellas saltarán también conmigo
cuando trepe apocalíptico a mi podio.


Juan Mario Leivas